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| Visita a Florencia, la monumental ciudad, cuna del Renacimiento |
Pocas ciudades en el mundo tienen la riqueza artística de la capital toscana. Pero Florencia es mucho más que un museo: sus plazas, puentes y mercados reúnen belleza y vitalidad. Cada nueva visita descubre una faceta desconocida de esta maravilla urbana. El centro histórico de Florencia no es muy distinto de aquél en que Dante vio la luz, a mediados del siglo XIII. Ahora hay tiendas y tráfico, pero la ciudad sigue viviendo de su pasado glorioso cuando, en los siglos XIII y XIV, era el más destacado ejemplo de Estado moderno. Florencia se ubica en el corazón de la Toscana y es paradigma universal de armonía entre lo que aporta la naturaleza y lo que el hombre ha realizado. Hay que sorprender a la ciudad por la mañana, y mejor si hay sol, que es cuando los techos rojizos de Florencia adquieren un brillo único. Se podría empezar por el Piazzale Michelangelo, desde donde se tiene una excelente panorámica de la ciudad, con el río Arno, que la atraviesa y la divide en dos. La visita tiene el Arno como punto de inflexión y sus numerosos puentes como nexos de unión queridos e inevitables. En la plaza de la Signoria, un gran florentino, Miguel Ángel, que tenía 24 años por aquel entonces fue a ver de incógnito el estreno de su escultura más conocida y una de las obras más famosas de la historia del arte: el ‘David’. Originariamente estuvo instalada en esta plaza donde hoy se halla una réplica. Florencia es, en efecto, la ciudad del mundo con mayor densidad de obras de arte por metro cuadrado. Lo confirma la Galería de los Uffizi, que contiene una de las colecciones de arte más importante del mundo, con obras de Leonardo, Miguel Ángel, Tiziano y el Veronés, entre muchos otros. En la plaza Santa Trinità está el Museo de Salvatore Ferragamo, el zapatero que vistió los pies de Hollywood durante los años 60. Los barrios de Santo Spirito y de San Frediano, uno junto a otro, son los más animados de la noche florentina; sobre todo en verano, los locales se llenan para tomar de aperitivo un Negroni, cóctel que se creó en la ciudad en los años 20, elaborado con una base de ginebra a la que se añade Martini y Campari. Tras caminar unos minutos se llega a la plaza del Duomo (Catedral), con la famosa cúpula de Brunelleschi, obra clásica del Renacimiento, revolucionaria por su estructura y su belleza plástica. Desde 1530, el día de San Juan -es el patrón de Florencia-, en la plaza de Santa Croce se juega al famoso ‘calcio storico’ deporte algo violento en el que, mientras la pelota se mantenga en movimiento, todo está permitido.
A orillas del río Arno se sitúa la capital de la Toscana, considerada la cuna del Renacimiento italiano y la ciudad con más obras en el mundo de este periodo artístico. Su centro histórico es Patrimonio de la Humanidad desde 1982.
A TENER EN CUENTA
Para viajar a Italia, los españoles sólo precisan el documento nacional de identidad. Es un país de la zona euro y el idioma oficial es el italiano. Dada la afluencia de público en las visitas y museos, conviene comprar las entradas con antelación; una opción es a través del portal www.firenzemusei.it. La Oficina de Turismo local organiza paseos guiados: «Florencia en un día» condensa los principales atractivos. Desde la estación Central parten autobuses turísticos. La diversa oferta de alojamiento se puede consultar en la web oficial www.florencia.es.
CÓMO LLEGAR
Aerolíneas regulares y de bajo coste vuelan al aeropuerto Amerigo Vespucci, situado a 5 km de Florencia. El autobús Vola in Bus hace trayectos continuados hasta la céntrica plaza de la Stazione. Otros aeropuertos próximos a la capital de la Toscana son el de Pisa, 95 km al oeste y enlazado con trenes directos que parten cada hora, y el de Bolonia, a distancia similar, con auto- buses que salen cada 20 minutos.
CÓMO MOVERSE
Las principales visitas y museos de Florencia se localizan en el casco antiguo, ocupando un área reducida que puede recorrerse fácilmente a pie. Para desplazamientos más largos lo más cómodo es el autobús de línea y minibuses que cruzan el centro y llegan a la otra orilla del Arno. Una opción cada vez más extendida es el alquiler de bicicletas (www.florencebikepages.com).
PLAZA DE LA SIGNORIA
Esta populosa plaza es el centro vital de la ciudad. En un lado se erige el Palacio Vecchio, originario del siglo xiii y sede del Ayuntamiento, que alberga una importante obra escultórica donde sobresale la Victoria de Miguel Ángel (siglo xvi). En el sur de la plaza, al aire libre, se pueden ver las réplicas de las estatuas de El Perseo, de Cellini, o el David de Miguel Angel, cuyo original está en la Galería de la Academia. Se realizan visitas guiadas por la plaza y el interior del Palacio Vecchio.
GALERÍA DE LOS UFFIZI
Junto a la Plaza de la Signoria, en un edificio del siglo xvi, se sitúa una de las pinacotecas más importantes del mundo y de las más antiguas. Fue fundada en 1581 por los Médicis y su colección incluye pinturas fundamentales en la historia del arte, como El nacimiento de Venus y Primavera, de Botticelli (salas 14 y 15), la Sagrada Familia, de Miguel Ángel (sala 25), o la Venus de Urbino, de Tiziano (sala 28). Conviene dedicar una jornada a sus 45 salas (www.uffizi.firence.it).
PLAZA DEL DUOMO
La Catedral o Duomo es la imagen más famosa de la ciudad. Consagrada a Santa Maria del Fiore, es originaria del siglo xiv. Se caracteriza por sus mármoles rosados, verdes y blancos y, sobre todo, por la cúpula de 45 m de diámetro y 100 m de altura, diseñada por Brunelleschi en el siglo xv. La visita a la Catedral es gratuita, pero vale la pena pagar la entrada para acceder a la cúpula y admirar las vistas sobre la ciudad. El conjunto lo completan el campanile, obra de Giotto (siglo xiv), y el baptisterio, donde destacan las puertas de oro de Ghiberti.
PRINCIPALES IGLESIAS
La grandiosa Santa Croce es, tras el Duomo, una de las iglesias más reseñables. Data del siglo xiii y en su interior guarda frescos de Giotto y Gaddi, así como tumbas de personajes ilustres como Maquiavelo, Galileo o Miguel Ángel. En la plaza Santa Maria Novella se erige la iglesia homónima, sede de la orden de dominicos en el siglo xiii. Al lado está la farmacia fundada por los frailes en 1221, en la que aún se elaboran fragancias naturales. De visita obligada es también la basílica del Santo Spirito, joya del Renacimiento, proyectada por Brunelleschi en 1444.
MIRADOR DE OLTRARNO
Desde este mirador situado en la Piazzale Michelangelo se obtiene el mejor panorama de la ciudad. Por un lado, el palacio Pitti y los jardines Boboli; enfrente el río Arno cruzado por el puente Vecchio y al fondo las cúpulas del centro histórico.
MERCADOS
El puente Vecchio, que cruza el río Arno, fue construido en 1565 por los duques de Médicis. Sus corredores están llenos de tiendas de artesanía y orfebrería, de visita obligada para amantes de las compras. Alrededor de la basílica de San Lorenzo se sitúa el mercado Central, cuyos tenderetes ofrecen todo tipo de recuerdos, artículos de cuero y ropa. Para comprar productos gastronómicos hay que acudir al mercado San Ambrogio, con un restaurante en el interior. Y para curiosear entre antigüedades, el más indicado es el mercado de la plaza Dei Ciompi.
BIBLIOGRAFÍA
Narrativa: Las piedras de Florencia. Mary McCarthy. Ariel, 2008.
Guías: Visita a Florencia. Editorial Marco Polo, 2009.
MÁS INFORMACIÓN
Turismo de Italia. Tel. 915 599 750.
Internet: www.firenzeturismo.it y www.enit.it.
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