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La Selva Negra, una espléndida región boscosa en el sur de Alemania
Boscosa y surcada por numerosos ríos, esta región es el destino más popular para conocer la naturaleza y la cultura del sur de Alemania. Las animadas Friburgo y Baden-Baden delimitan este viaje a través de localidades barrocas y pueblos medievales envueltos en leyendas. La región montañosa que se extiende entre el lago Constanza al sur, el Rin al oeste y la Cuenca de Stuttgart al noroeste, conserva extensas áreas boscosas. El abeto blanco y la pícea son los guardianes de la Selva Negra, donde la naturaleza conserva su belleza originaria. Esta naturaleza intacta -o casi intacta- es el paraíso del caminante, que dispone de más de 20.000 kilómetros de senderos para descubrir cumbres suaves, valles recónditos, lagos y riachuelos que se despeñan en magníficas cascadas. El viajero que se acerca desde el aeropuerto de Basilea (en Suiza) inicia el recorrido en la ciudad de Friburgo para continuar después hacia el norte, rumbo a la monumental y balnearia Baden-Baden. La catedral de Santa María de Friburgo atrae la vista desde lejos con las filigranas de su torre gótica y, de cerca, deslumbra con la galería escultórica en su pórtico principal. Contribuyen al ambiente alegre de la ciudad los estudiantes. La universidad es una de las más renombradas de Alemania, a pesar del infausto recuerdo del entusiasmo nazi de su director más famoso, el filósofo Martin Heidegger (1889-1976). A 40 kilómetros de Friburgo se avista el lomo jorobado y pelado del Feldberg, el rey de las montañas de la Selva Negra. A los pies de este macizo se encuentra el lago Titisee, un destino popular de bañistas y aficionados a la vela en verano. La gastronomía de la Selva Negra es muy importante, en ninguna otra región alemana se hallan tantos establecimientos condecorados con estrellas Michelín. Triberg es un precioso pueblo famoso por la fabricación de relojes de cuco y por tener la cascada más alta de Alemania. Los enamorados de los relojes de cuco deberían acercarse a Furtwagen, donde se halla el museo con las obras más hermosas de los relojes artesanos, que fueron diseñadas a partir del siglo XVI. Destacan las reproducciones en miniatura de las granjas locales. El norte de la Selva Negra, tan rico en aguas termales, posee, al mismo tiempo, el paisaje más bucólico, amén del más accidentado y boscoso. El pastel típico de la zona suele tomarse acompañado de ‘kirsch’, un aguardiente a base de cerezas. El pequeño lago Mummelsee, con su forma perfectamente redondeada, esconde una leyenda. Ésta cuenta que una ondina, una mujer del agua venida del río Danubio habitaba en lo hondo del escondido lago y volvía locos a los mozos de la región. Por último en Baden-Baden el visitante se verá compensado por la calidad de las instalaciones de los establecimientos termales.

Este viaje entre Friburgo y Baden-Baden atraviesa la Selva Negra, la sierra boscosa más grande de Alemania, que se extiende por el estado de Baden-Wurtemberg.

A TENER EN CUENTA
Para viajar a Alemania los españoles sólo precisan el documento nacional de identidad. El idioma es el alemán, la moneda el euro, y no hay diferencia horaria con respecto a la España peninsular. La mejor época para esta visita va de mayo a octubre, cuando los días son más largos y cálidos. La tarjeta SchwarzwaldCard ofrece descuentos en museos, balnearios y transportes (www.schwarzwald-tourismus.info).

CÓMO LLEGAR
Diferentes compañías aéreas regulares y de bajo coste vuelan hasta Friburgo, con escala en Frankfurt o Munich. El aeropuerto está a 70 km de la ciudad, con conexión ferroviaria y a través de la red de autopistas (www.euroairport.com). Otra opción es viajar al final de ruta, a Baden-Baden, cuyo aeropuerto se localiza 15 km al oeste del centro.

CÓMO DESPLAZARSE
La forma más cómoda de recorrer la Selva Negra es en coche de alquiler. La autopista A5 conecta Friburgo con Baden-Baden, 115 km al norte, con desvíos a los principales enclaves. Aunque menos flexible, el tren avanza en esta zona entre verdes valles, ofreciendo algunos de los mejores paisajes del continente (www.bahn.de).

ALOJAMIENTO
Existe una amplia oferta de hoteles con encanto, casas rurales, apartamentos y zonas de acampada. La Selva Negra es, además, famosa por sus aguas termales, por lo que una alternativa es alojarse en alguno de los balnearios que aprovechan los efectos medicinales de las fuentes de los ríos Oos y Wolfach.

FRIBURGO
La capital de la Selva Negra se asienta en la orilla derecha del Rin. Ciudad universitaria desde 1457, destaca por su ambiente estudiantil y por los viñedos que la rodean. La Catedral es el monumento más emblemático, construido entre lossiglos xiii y xvi, y con una torre desde la que se disfruta de excelentes vistas. A sus pies se extiende el casco antiguo, con calles peatonales y callejones por donde fluyen los bächle (arroyos). Otros puntos de interés son el Ayuntamiento neorromántico, los restos de muralla que conserva, la Casa de la Ballena donde vivió Erasmo de Rotterdam en el siglo xvi, y la Münsterplatz, que acoge diariamente uno de los mercados más animados (www.freiburg.de).

CASCADA DE TRIBERG
Al este de Friburgo, la localidad de Triberg alberga el Museo de los Relojes de Cuco, cuya fabricación se remonta al siglo xviii –hoy se siguen fabricando–. El mayor atractivo de la ciudad es su cascada, en el cauce del río Gutach, que tiene los saltos de agua más altos del país (163 m). Existen rutas señalizadas que permiten captar variadas perspectivas. La más completa incluye la visita al Museo Regional de la Selva Negra. Otras rutas de gran belleza pueden realizarse en la cercana villa de Elzach. La Oficina de Turismo ofrece una guía con recorridos de diversa dificultad (www.elzach.de).

PUEBLOS TÍPICOS
Para contemplar la típica arquitectura de los pueblos de la Selva Negra, con sus pintorescas casas blancas y tejados rojizos, conviene visitar las aldeas de Baiersbroon, Schönbuch o Gegenbach, en el centro del recorrido, cuya peculiar belleza ha inspirado a pintores y escritores. La última de ellas fue utilizada como escenario natural para la película Charlie y la fábrica de chocolate (2005).

BADEN-BADEN
Es la mayor ciudad de la región y se halla a 115 km de Friburgo, en la frontera entre la Selva Negra y el Valle del Rin. Sus orígenes se remontan a la época romana, cuando se fundaron unas termas. La vía principal es la Lichtentaler Allee, poblada de árboles exóticos. Conserva una iglesia gótica y varios edificios belle époque como el hotel Kurhaus (1884), neorenacentista, vestigios de termas romanas y balnearios actuales (www.baden-baden.de).

TURISMO ACTIVO
La región de la Selva Negra ofrece numerosas actividades al aire libre. El senderismo encuentra su máxima expresión en la ruta Panoramaweg, alrededor de Baden-Baden. Tiene 40 km repartidos a realizar en cinco etapas. Los lagos Mummelsee y Titisee son idóneos para paseos en barca. Los aficionados a la montaña pueden subir en teleférico al monte Belchen (1.414 m), excelente mirador, o al Feldberg (1.493 m), el más alto de la Selva Negra. Otras opciones son la bicicleta de montaña y los paseos en globo.

GASTRONOMÍA
La cocina de la Selva Negra se caracteriza por platos contundentes, entre los que sobresalen la carne de buey con salsa de rábano, el ahumado de cerdo y el hígado con patatas salteadas, siempre acompañados del vino blanco de la región. Pero la receta más famosa es la tarta Selva Negra, schwarzwälderkirschtorte, de chocolate y cerezas.

BIBLIOGRAFÍA
Guías: Alemania. Maxi Guía Viva. Anaya Touring, 2009.

MÁS INFORMACIÓN
Oficina Nacional Alemana de Turismo en Madrid: Tel. 914 293 551.
Web: www.alemania-turismo.com.
 


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