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Ruta por el Valle de Tena, Pirineo aragonés en estado puro
La ruta por este rincón del Pirineo aragonés descubre pueblos de tradiciones tan antiguas como las montañas que se alzan a su alrededor. La invitación a relajarse en sus aguas termales y a andar por las sendas que suben hasta lagos glaciares es irresistible. El Valle del Tena es el territorio más diverso del Pirineo aragonés, pues en este privilegiado enclave se hallan algunos de los últimos glaciares de la cordillera y cummbres que superan los tres mil metros. Se trata del paisaje pirenaico en estado puro, pero también de un auténtico microcosmos que, en apenas 30 kilómetros de longitud, está lleno de tradiciones y pueblos pintorescos de los que parten decenas de senderos que conducen hasta ibones (lagos), cascadas, picos y vestigios históricos milenarios, como el dolmen de Santa Elena, situado en las afueras de Biescas. La entrada meridional por el congosto de Santa Elena es un lugar mítico, en el que se han desarrollado episodios trascendentales de la historia de la Corona de Aragón. A continuación aparece el pantano de Búbal, la primera muesca de la presión hidroeléctrica que ha sufrido el valle, determinante en su actual fisonomía. Ahí se localizan Piedrafita de Jaca, Tramacastilla de Tena y Sandiniés, tres núcleos de casas de piedra, madera y tejado de pizarra. En Tramacastilla se impone la visita a la iglesia de origen románico y a uno de sus restaurantes, famosos por sus tradicionales migas y el ternasco del país. El entorno de Tramacastilla es, además, tierra de brujas. Dicen que en el cercano bosque de El Betato, a la sombra de la omnipresente Peña Telera, se concentraban las brujas para celebrar sus reuniones. En el otro lado del pantano y a poca distancia entre sí, se suceden Hoz de Jaca y El Pueyo de Jaca. El primero ofrece algunas de las vistas más impresionantes del valle desde su mirador natural, situado a 1.254 metros de altitud sobre el embalse. En este punto se abre el pequeño valle transversal que conduce primero a Panticosa y después al emblemático balneario (1.636 m). En los últimos años ha sido sometido a una transformación en la que han intervenido los prestigiosos arquitectos Rafael Moneo y Álvaro Siza. Sin embargo, el balneario sigue conservando la atmósfera decimonónica de los tiempos en que fue frecuentado por monarcas, nobles, políticos y banqueros influyentes. Sallent de Gállego y Formigal son las últimas localidades del valle del Tena.

Este valle del Pirineo aragonés se localiza en el norte de la provincia de Huesca. Lo limitan Biescas por el sur y el valle francés de Ossau por el norte. Sus atractivos son, además de pueblos y paisajes de montaña, una gran oferta de actividades al aire libre.

LLEGAR Y DESPLAZARSE
Desde Madrid (493 km), Barcelona (435 km) y San Sebastián (224 km) la mayor parte del recorrido por carretera se realiza por autovía. La estación de tren más cercana es Sabiñánigo, a 14 km de Biescas. Por último, el aeropuerto más próximo está en Zaragoza, a 165 km. El coche es el transporte más flexible para adentrarse en el valle de Tena. De mayo a octubre funciona el Tren Turístico, que recorre todo el valle; tiene un techo acristalado y durante el trayecto se dan explicaciones sobre el paisaje, la historia y las leyendas de cada lugar.

ALOJAMIENTO
La oferta en el valle es básicamente rural. En los pueblos incluye pequeños hoteles y hostales, y apartamentos y refugios de montaña cerca de las estaciones de esquí. El establecimiento emblema de la zona es el Balneario de Panticosa.

DE BIESCAS A PANTICOSA
Biescas, entrada al Valle de Tena, es una excelente base para conocer las aldeas situadas alrededor del pantano de Búbal. Una excursión interesante es la que llega al dolmen de Santa Elena o al Parque Faunístico de Lacuniacha, situado cerca del pueblo de Piedrafita de Jaca. Panticosa, 17 km al norte de Biescas, es el principal núcleo del valle. Situado a 1.184 m de altitud, cuenta con una estación de esquí. La mayoría de edificios del núcleo urbano datan del siglo xix, época de su apogeo, aunque conserva construcciones más antiguas como la iglesia de la Asunción y el puente de Calderés, del siglo xvi. El entorno natural de Panticosa merece disfrutarse con excursiones como la que conduce a la cascada del Pino, de gran belleza (www.panticosa.com).

LANUZA
Esta localidad se encuentra a 8 km de Panticosa, en la orilla izquierda del pantano que lleva su nombre, y a 1.265 m de altitud. Su restaurado casco antiguo es el mejor ejemplo de estilo montañés pirenaico. En él destaca la iglesia del Salvador, construida en el siglo xix sobre vestigios de un templo románico. En su interior conserva un relicario de plata del siglo xvi. Lanuza es un emplazamiento idóneo para actividades náuticas como la canoa.

SALLENT DE GÁLLEGO
Por la carretera que bordea el lago Lanuza se llega a esta localidad, la más dinámica del valle. Emplazada a 1.305 m de altitud, está dividida en dos por el curso del río Aguas Limpias. El núcleo histórico se asienta en la orilla derecha y muestra ejemplos de arquitectura tradicional, un puente medieval y una iglesia gótica del siglo xvi. Las excursiones más populares desde Sallent son las que conducen al embalse de Sarra, al norte, y a la Peña Foratata (2.341 m), al sur. Esta cumbre es un escenario idóneo para practicar senderismo y deportes de montaña.

FORMIGAL
Esta localidad oscense se sitúa a 1.550 m de altitud, a los pies de su famosa estación de esquí alpino. Posee una valiosa iglesia prerrománica originaria del siglo xi y una moderna infraestructura turística que funciona todo el año, en invierno centrada en los deportes de nieve y en verano, en el turismo de montaña. El recorrido más clásico es el sendero GR-11, que lleva a los ibones de Anayet, lagos próximos al collado de El Portalet. Desde allí hay vistas excelentes de los picos de la zona como el Anayet (2.545 m).

ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE
El valle oscense de Tena destaca por su amplia oferta en deportes de montaña y de río. Además de ser uno de los centros de esquí con mayor reconocimiento durante el invierno, numerosas empresas organizan actividades en la naturaleza también en otras épocas, aptas para iniciados y principiantes. La más destacada es el senderismo pero también el rafting,la bicicleta de montaña, los paseos a caballo y las rutas en quad por pistas forestales. Para los intrépidos, el descenso de barrancos y el puenting.

BIBLIOGRAFÍA
Guías: Rutas por el Pirineo aragonés. El País-Aguilar, 2009.
Pirineo aragonés, 51 excursiones. München, 2009.
Ilustrado: El gran libro de los ibones y glaciares del Pirineo aragonés. Berbardo Aladrén, 2009.

MÁS INFORMACIÓN
Información Turística de Aragón: Tel. 902 477 000.
Internet: www.valledetena.com y www.turismodearagon.com.
 


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