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| Un paseo por los canales y barrios del centro de Amsterdam |
El carácter progresista y acogedor de la capital holandesa se respira a lo largo de este itinerario por sus barrios principales. Sede de algunos de los museos más destacados de Europa, la ciudad desborada animación en sus cafés y mercadillos instalados junto al centenar de canales que la surcan. Situada milagrosamente bajo el nivel del mar, Amsterdam, como buena parte del país, no existiría si los holandeses no hubieran arrebatado la tierra al mar en una lucha de siglos. Hoy en día es una de las capitales culturales y financieras más importantes de Europa. La Estación Central de Amsterdam, obra del afamado arquitecto PJW Cuypers, es el punto de partida, en el corazón de la ciudad. El edificio lleva en obras desde hace varios años, al igual que buena parte de la ciudad, debido al metro que el ayuntamiento se ha propuesto construir, desafiando los embates subterráneos del agua. Nada más salir de la Estación Central, el viajero descubrirá un enorme aparcamiento de bicicletas. La bicicleta es la reina de Amsterdam, gracias a ella la ciudad se ha convertido en una de las capitales más silenciosas y menos contaminadas de Europa. El barrio Red Light District colinda con el puerto de Amsterdam, es el lugar en el que los marineros de sueños rotos buscaban calor en el regazo de las prostitutas. Nadie queda indiferente ante los escaparates donde las mujeres ofrecen sus favores sexuales. La amplía calle Damrak atraviesa la Parte Vieja (Oude Zijde) y desemboca en la plaza Dam, que en los 60 y 70 fue un lugar de congregación de los hippies. El aire de libertad aún se respira en sus calles, tabernas y ‘coffee shops’, sus parques y locales de música. La imagen de Amsterdam, ya consagrada, de ciudad tolerante, abierta y díscola se ha convertido en un atractivo turístico de primer orden. En cuanto sale el sol, la euforia se instala en las terrazas. Si llueve, la gente se refugia en las tabernas o ‘bruine kroegen’ para tomar cervezas o copitas de ginebra helada, denominada ‘jonge jenever’. La Leidseplein es una animosa plaza plagada de bares que acoge en buena medida la vida nocturna amsterdamesa. Ahí se encuentra el Stadschowburg, el teatro municipal, y frente a éste se encuentra Paradiso, una iglesia convertida en sala de conciertos en la década de 1960. Desde la Leidseplein sólo cabe andar un cuarto de hora para alcanzar el Museumplein o plaza de los Museos, en cuya amplia explanada se ubican el Rijksmuseum, el Van Gogh Museum y el Stedelijk Museum. El Rijksmuseum, imprescindible, alberga a los grandes maestros de la pintura del Siglo de Oro holandés: Rembrandt, Vermeer, Brueghel, Frans Hals y otros muchos. Para conocer a fondo Amsterdam hay que dejarse llevar por el pulso, a veces plácido, otras veces trepidante, de esta ciudad que se mira a sí misma en el espejo de sus aguas.
La capital de los Países Bajos fue fundada a orillas del río Amstel. Su centro histórico, que conserva edificios de los siglos xvi y xvii, está dividido en barrios unidos por una red de canales semicirculares.
A TENER EN CUENTA
Para viajar a Holanda se requiere el documento nacional de identidad. La moneda es el euro y el idioma, el neerlandés. Resulta ventajoso comprar la tarjeta Amsterdam Card, que ofrece gratuidad en más de treinta visitas, entre ellas los principales museos, y descuentos en otra veintena de atracciones. Existen versiones para 24, 48 y 72 horas (www.iamsterdam.com).
CÓMO LLEGAR
Varias compañías aéreas, regulares y de bajo coste, vuelan desde España al aeropuerto de Schiphol, a 18 km de Amsterdam. Dispone de servicio de autobús y taxi, pero la forma más rápida y económica de llegar al centro es en tren: sale cada cuarto de hora y llega en 20 minutos a la Estación Central, núcleo de comunicaciones de la ciudad.
CÓMO MOVERSE
El transporte más habitual en esta ciudad es la bicicleta, que cuenta con 400 km de carriles. En la Oficina de Turismo principal, frente a la estación de tren, informan sobre los puntos de alquiler y también sobre seis rutas ciclistas, señalizadas con diferentes colores. Para el uso del transporte público –metro, tranvía o autobús– resulta ventajoso el strippenkaart, un bono de 15 a 45 viajes. Para navegar por los canales existen desde excursiones guiadas con opción de subir y bajar cuando se quiera, hasta barcas de alquiler y paseos nocturnos.
ALOJAMIENTO
La capital holandesa posee una oferta que abarca desde hoteles de diversas categorías hasta apartamentos (www.stayamsterdam.com) y albergues. Sin embargo, lo más destacado es la red de bed & breakfast, con establecimientos céntricos y económicos (www.bedandbreakfast.com). También existen casas flotantes de alquiler (www.houseboathotel.nl).
PARTE VIEJA
Esta zona de Amsterdam ocupa el este de la ciudad y en ella se pueden visitar la iglesia más antigua, originaria del siglo xii, y el Museo Rembrandt. El centro se sitúa en la plaza Nieumarkt, que limita con el famoso y controvertido barrio Rojo.
PLAZA DAM
Los edificios más sobresalientes de esta plaza son la Iglesia Nueva o Nieuwe Kerk (siglo xiv) y el Palacio Real, del xvii. A cinco minutos por la Kalverstraat se llega al arco semioculto por el que se accede al Begijnhofje, un recinto del siglo xiv habitado por mujeres que tomaban votos religiosos de forma temporal. En torno a un patio conserva viviendas –la más antigua de 1475– y una capilla (www.begijnhofamsterdam.nl).
VONDEL PARK
La gran área verde de Amsterdam fue inaugurada en 1865 y alberga parterres de flores, estanques, bosques y prados. Varias líneas de tranvía conducen hasta el parque, aunque una de las mejores forma de visitarlo es en bicicleta.
BARRIO DE LOS MUSEOS
Los principales centros museísticos de Amsterdam se sitúan alrededor de la Museumplein o plaza de los Museos. El más importante es el Rijksmuseum, que destaca por su fondo de obras del Siglo de Oro holandés (www.rijksmuseum.nl).
A pocos metros de éste, el Museo Van Gogh reúne la más amplia colección del artista. Los viernes el museo permanece abierto hasta las 22 h (www.vangoghmuseum.nl). En la céntrica calle Amstel se halla la recién inaugurada sucursal del Ermitage, con 1.800 objetos de la Rusia zarista (www.hermitage.nl).
BARRIO JORDAAN
En esta animada zona llena de talleres de artistas se halla el museo de Ana Frank. La visita a la vivienda donde la joven escribió su diario dura una hora. Es aconsejable tener la entrada con antelación (www.annefrank.org). Justo al lado está la iglesia Noorderkerk, con una torre a la que se puede subir y ver las vistas.
LOS MERCADOS
En el canal Singel se instala uno de los más famosos de Amsterdam, el mercado de flores o Bloemenmarkt, en el que venden tulipanes y otras especies autóctonas. Abre todos los días, excepto el domingo por la tarde. En el barrio de Pijp se encuentra el mercado Albert Cuyp, que ofrece 300 puestos con todo tipo de artículos; abre de lunes a sábado. Si se buscan gangas, hay que visitar el mercadillo de Waterlooplein, abierto de lunes a sábado.
BRUINE CAFÉS
Los bruine cafes son tabernas que se caracterizan por la madera de sus paredes, oscurecida por el paso del tiempo. Los más antiguos se remontan al siglo xvii y en ellos pueden degustarse tentempiés, variedades de la cerveza holandesa y copitas de ginebra helada.
BIBLIOGRAFÍA
Guía: Amsterdam. Guía Marco Polo. Ediciones Stock, 2009.
Audioguía: Amsterdam. Play & Tour, 2009.
MÁS INFORMACIÓN
Oficina de Turismo de Holanda para España: Tel. 915 210 850.
Internet: www.holland.com/es y www.amsterdam.info/es.
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