Viajes National Geographic
Cada mes en su kiosco
 
 
 
Nº 126 / septiembre / 3 €



 
La ribera suiza del lago Leman, de Ginebra a Montreux
Suiza guarda uno de sus enclaves más idílicos en este pequeño mar interior, enclavado al pie de los Alpes. Las ciudades de Ginebra y Montreux delimitan el viaje que recorre la ribera norte, un paisaje de viñedos interrumpidos por pueblos y castillos medievales. La ribera suiza del lago Leman o de Ginebra, el mayor de Europa occidental, fascinó a la aristocracia del siglo XIX y también a los artistas e intelectuales de la época. Los primeros llegaban atraídos por la bonanza del clima y los segundos, seducidos por la armonía del paisaje. Siguiendo la forma de media luna de la orilla norte, el recorrido de 90 kilómetros entre las ciudades de Ginebra y Montreux es una sucesión de postales idílicas. El agua del lago contrasta con las cimas de los Alpes y del Jura, que emergen a lo lejos. Ginebra es una ciudad cosmopolita, sede de las Naciones Unidas, de la Cruz Roja y de decenas de organizaciones internacionales. En una orilla se concentra la ciudad moderna y en la otra, el centro histórico, cuyo corazón es la plaza Bourg-du-Four, el mismo lugar donde estuvo el foro romano y el mercado medieval. El teólogo reformista Juan Calvino (1509-1564) predicó en la catedral de Saint Pierre, mientras que el poeta argentino Jorge Luis Borges estudió en la universidad de Ginebra y se alojó durante sus últimos meses de vida en el viejo barrio de Saint Jean. Tras abandonar Ginebra por la carretera de Lausana, pronto aparecen los paisajes netamente suizos, con las laderas cubiertas de viñedos y las cumbres alpinas a lo lejos. Construida sobre una colina escarpada, la ciudad de Nyon cuento con numerosos alicientes a pesar de su pequeño tamaño: una fortaleza del XII, mansiones del XVIII y el Museo Leman, dedicado a difundir la naturaleza y la cultura de la región. La ruta discurre junto a los viñedos de La Côte, la mayor zona vinícola de Suiza. Entre Morges y Lausana, el lago es como un gran campo azul, punteado de veleros, windsurfs y canoas, y de vez en cuando atravesado por la estela blanca de los barcos que lo surcan de punta a punta. Lausana, la capital del cantón de Vaud, ciudad universitaria y sedé del Comité Olímpico, aparece sin sobresaltos. La catedral de Notre Dame, una de las joyas góticas de Suiza, el castillo y el museo y parque Olímpico completan el paseo por Lausana. El escritor Francis Scott Fitzgerald y Charles Chaplin son dos de los personajes célebres que residieron en esta ciudad. Más allá, Montreux es una ciudad balneario exquisita que, en el siglo XIX, fue uno de los destinos preferidos por la aristocracia y la burguesía europeas. En dirección hacia el lago Leman, los castillos y pueblos fortificados que se erigen en esta región son vestigios de la relevancia estratégica que tuvo esta zona alpina en la Edad Media.

El viaje por la orilla suiza de este gran lago discurre por su ribera norte, entre las ciudades de Ginebra y Montreux. En sus márgenes se asientan localidades y castillos medievales, extensos viñedos y paisajes prealpinos.

A TENER EN CUENTA
Para viajar a Suiza se precisa el pasaporte en regla. Los idiomas oficiales son el alemán, el italiano y el francés; en la zona de Léman se habla este último. La moneda es el franco suizo. No hay diferencia horaria con la España peninsular. De mayo a octubre el clima es más indicado para realizar actividades al aire libre en el lago y las montañas.

CÓMO LLEGAR
Diferentes compañías aéreas regulares y de bajo coste ofrecen vuelos directos desde España hasta Ginebra. El aeropuerto de Cointrin se ubica 5 km al noroeste del centro y dispone de una efectiva conexión en tren que cubre el trayecto en seis minutos, así como servicio de taxi. En ferrocarril, desde Barcelona sale el tren-hotel Pau Casals con destino a Zurich, que realiza una parada en Ginebra (www.elipsos.com).

CÓMO DESPLAZARSE
El coche de alquiler es la opción más flexible para este recorrido. Sin embargo, no hay que descartar el tren, que en Suiza es rápido, cómodo y de alta frecuencia horaria. Hay trenes panorámicos para disfrutar de los paisajes en su plenitud; es el caso del Golden Pass Line, entre Montreux y Ginebra. También trenes-cremallera como el que sube al mirador de Naye (2.042 m). Por otro lado, varios trasbordadores comunican los pueblos del lago (www.cgn.ch). El Swiss Pass es un abono que ofrece un número ilimitado de viajes en los transportes (www.swisstravelsystem.ch).

ALOJAMIENTO
En las principales ciudades, Ginebra, Lausana y Montreux, la oferta es amplia y diversificada, destacando en esta última establecimientos de lujo clásicos. En toda la región también funcionan hoteles rurales y las típicas granjas alpinas, acondicionadas paraofrecer alojamiento y excursiones por la zona. (www.myswitzerland.com).

GINEBRA Y LA CÔTE
La principal ciudad del sudoeste del lago Leman está dividida por el río Ródano. La orilla izquierda la ocupa el centro antiguo, construido alrededor de la catedral de Saint Pierre (siglo xii). Ubicada en una colina, merece la pena acceder a sus torres para admirar las vistas sobre la ciudad. Hay que seguir hacia la vecina plaza Bourg-du-Four, donde estuvieron el foro romano y el mercado medieval, y llegar al Jardín Inglés, con su popular Reloj de Flores. En la orilla derecha se concentran sedes de organismos internacionales como las Naciones Unidas, que ofrece visitas guiadas (www.unog.ch), y la Cruz Roja, que alberga un museo. El lago es ideal para la práctica de deportes acuáticos como la vela y rutas en bicicleta a su alrededor (www.lake-geneva-region.ch).
Al norte de Ginebra, siguiendo la orilla del lago, se extiende la zona de viñas y bodegas de La Côte, con las encantadoras poblaciones de Rolle y Nyon (www.ville-ge.ch).

LAUSANA
La capital del cantón de Vaud y sede del Comité Olímpico Internacional, se halla a 63 km de Ginebra. Fue fundada en el siglo v y tiene un museo de arte romano. Lo mejor es iniciar el recorrido paseando por las calles y plazas medievales del casco antiguo o Vielle Ville, donde están el Ayuntamiento y la Catedral gótica de Nôtre-Dame. Conviene visitar el Palacio de Rumine, sede del Museo de Bellas Artes, en la zona norte de la ciudad. El Museo y Parque Olímpico de Lausana cuentan con una terraza que ofrece vistas sobre el lago (www.lausanne-tourisme.ch).

MONTREUX Y CHILLON
A 30 km de Lausana, la ciudad de Montreux es una ciudad de jardines y casas señoriales, testigos del esplendor aristocrático del siglo xix. Dispone de una buena oferta de actividades fluviales y es punto de partida de rutas que se dirigen a los pueblos, vallesymontañas prealpinas del norte. Es famoso el Festival de Jazz que acoge en julio.
A sólo un par de kilómetros se sitúa el castillo de Chillon, una fortaleza del siglo xiii que se erige al pie del lago. Puede visitarse por libre o con guía. Lord Byron le dedicó su célebre poema El prisionero de Chillón (www.chillon.ch).
A pocos kilómetros se halla otro castillo de interés, el de Aigle, que aloja un museo del vino. Por último, en el extremo sudeste del lago se localizan las minas de sal de Bex, abiertas al público.

GASTRONOMÍA
La raclette y la fondue, las dos a base de queso fundido, son las recetas más típicas de la zona del Leman. También destaca el vino que producen las cepas de Lavaux, una extensión de 13 km entre Lausana y Montreux, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2007. Se organizan rutas con catas en bodegas para conocer los vinos de la región y circuitos en tren para descubrir los mejores paisajes (www.lavauxexpress.ch). En septiembre y octubre varios pueblos celebran las fiestas de la vendimia (www.lavaux-ch).

BIBLIOGRAFÍA
Guías: Suiza. Guías Visuales. Ed. El País-Aguilar, 2009.
Suiza. Guía Total. Anaya, 2009.

MÁS INFORMACIÓN
Suiza Turismo: Tel. 800 100 200 30.
Internet: www.myswitzerland.com.
 


ARTÍCULOS RELACIONADOS
El cálido Tesino suizo a través de sus valles y lagos alpinos
ZURICH
ZURICH (Datos prácticos)
LUCERNA
LUCERNA (Datos prácticos)
Alpes suizos