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| Islas Seychelles, la gran reserva natural del océano Índico |
En pleno océano Índico, frente a las costas de África, emerge este archipiélago formado por rocas graníticas de siluetas asombrosas. Las islas de Mahé, Praslin y La Digue son parte de un país de reciente creación que ha sabido preservar su naturaleza y sus costumbres. Todas las tierras de Seychelles suponen la mitad de la isla de Menorca, dispersas sobre una superficie marina del tamaño de España, Francia e Italia juntas. No es extraño que la bandera nacional sea un arco iris que simboliza la armonía de razas y religiones. En 33 años de independencia, este pueblo ha gestionado con inteligencia sus recursos: los espacios naturales están protegidos; los beneficios del turismo y la pesca, bien repartidos; han desterrado la miseria, la delincuencia no existe y la sensación de encontrarse en una Arcadia feliz es poderosa. Frente a Victoria, la capital, se extiende el Parque Nacional Marino de Saint Anne en torno a varios islotes que protegen una impresionante riqueza submarina. Desde Mahé, la mayor de las islas, se accede en avión a los distantes islotes de Aldabra, con una colonia de 150.000 tortugas gigantes terrestres, y Bird, situado al norte del archipiélago, donde anidan tres millones y medio de golondrinas de mar entre mayo y octubre. Los franceses llegaron en 1756 a las deshabitadas islas Seychelles, conocidas ya por navegantes árabes y portugueses. Los británicos las ocuparon en 1794 y la colonia duró hasta 1976. Antes fueron refugio de piratas, y todavía se busca el fabuloso tesoro enterrado por el legendario La Buse en las playas de Mahé. En una hora de barco, o 25 minutos de vuelo, se cruza desde Mahé a la pequeña Praslin. La costa de Praslin mezcla largas playas con pequeñas calas de aguas cristalinas en las que flotan ingrávidos los veleros. La única carretera que cruza la isla sube al Valle de Mai, Patrimonio de la Humanidad por ser el último refugio del coco de mer. Las hembras de esta palmera producen la mayor semilla del mundo, un coco de 20 kilos con la forma de pubis femenino. Desde el puerto de Sainte Anne, en Praslin, se accede a La Digue, a menos de media hora en catamarán. La isla, de cinco kilómetros de largo, cuenta con las calas más bellas del mundo por la combinación de arena blanca, agua turquesa y surrealistas formaciones rocosas del único archipiélago granítico del planeta.
Este archipiélago del océano Índico se sitúa entre la costa africana y la isla de Madagascar. Lo forman 115 islas, esparcidas en una superficie de 400.000 km2. Praslin, La Digue y Mahé, donde está la capital Victoria, son las mayores.
A TENER EN CUENTA
Para viajar a Seychelles se precisa el pasaporte en regla. La moneda es la rupia de Seychelles y la diferencia horaria con respecto a España es de tres horas más. Los idiomas son el seselwa, el francés y el inglés. La etnia predominante es la seychellois, de raíces africanas, indias y francesas. El clima es tropical, con una temperatura media de 250C. todo el año. La estación de los monzones es de diciembre a marzo. Los mejores meses para practicar submarinismo van de marzo a septiembre.
LLEGARY DESPLAZARSE
Varias compañías vuelan desde España al aeropuerto de Mahé, vía una ciudad europea. La mayoría de hoteles ofrecen el servicio de traslado. Para moverse entre Mahé, Praslin y La Digue hay líneas de transbordadores. También se alquilan catamaranes para hacer el recorrido por libre y hay conexiones en avioneta. Lo más cómodo para recorrer las islas es alquilar un mini moke –mezcla de mini y jeep– o una bicicleta.
MAHÉ
Con 30 km de largo, es la isla más grande del archipiélago. Victoria, la capital, posee un centro colonial con puntos de interés como sus iglesias cristianas e hindús, el colorista mercado Central, el Jardín Botánico y el Museo de Historia Natural. El Parque Nacional de Sante Anne es el parque marino más indicado para el buceo. El interior de la isla cuenta con rutas senderistas señalizadas, algunas de ellas conducen a miradores como el de La Misión.
PRASLIN
Situada 40 km al noroeste de Mahé, basta una hora en barco para llegar a Praslin. Cuenta con dos núcleos de población, Grand Anse y Baie Sainte Anne, pero su principal punto de interés es el Valle de Mai, Patrimonio de la Humanidad. Se trata de un bosque ancestral, hábitat de la palmera coco de mer que produce las semillas más grandes del mundo. Al valle se accede por la única carretera que cruza la isla. Otros enclaves relevantes son la playa Anse Lazio y la isla Cousin.
LA DIGUE
Desde Praslin se accede a La Digue en menos de media hora. Con sólo 5 km de largo, alberga algunas de las calas más espectaculares del mundo. La forma más cómoda de recorrerla es en bicicleta. Desde La Passe, núcleo principal, parte una senda costera hasta la plantación de copra l’Union State y a Anse Source D’Argent, su playa más famosa.
BIRD Y ALDABRA
El atolón de Aldabra, en el sudoeste de las Seychelles, declarado Patrimonio de la Humanidad, tiene la población de tortugas gigantes más grande del planeta (150.000 ejemplares). La isla de Bird, al norte del archipiélago, es un santuario de aves que llega a albergar tres millones y medio de golondrinas entre mayo y octubre.
BIBLIOGRAFÍA
Guía: Seychelles. Guía Azul. Ed. Gaesa, 2006.
MÁS INFORMACIÓN
Oficina de Turismo de Seychelles en España: Tel. 917 020 804.
Internet: www.seychelles.com.
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