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Safari por los parques nacionales del nordeste de Sudáfrica
El nordeste del país reúne los paisajes más espectaculares del extremo sur de África: la sabana de Kruger, poblada por leones, antílopes y elefantes; los bosques de Hluhluwe-Imfolozi, hogar del rinoceronte blanco; y la imponente cordillera de Drakensberg. El viaje por estas tres reservas naturales desde Johannesburgo se adentra en el corazón de la religión zulú, la mayor etnia del país, atraviesa un territorio habitado por la gran fauna africana y, finalmente, alcanza la cordillera de Drakensberg, cuyas montañas de 3.000 metros de altitud preservan pinturas rupestres de los primeros habitantes de Sudáfrica, los san, también denominados bosquimanos. La visita a Johannesburgo, capital de negocios del continente, ayuda a entender un país que hace sólo quince años dejó atrás el sistema racista del apartheid para convertirse en potencia democrática y económica subsahariana con Nelson Mandela (Nobel de la Paz en 1993) al frente. Cinco horas por carretera separan Johannesburgo del Parque Nacional Kruger, el mayor del continente y un modelo histórico de equilibrio entre conservación y turismo responsable. Kruger merece una estancia de varios días, pero si no se dispone del tiempo lo mejor es visitar la zona sur, donde hay más opciones de ver los Big Five (elefante, búfalo, león, leopardo y rinoceronte). Con 2.700 ejemplares, el león es el rey de Kruger; el guepardo y el licaón o perro salvaje africano también son abundantes. Desde el campamento Olifants se organizan rutas a pie de cuatro jornadas que realizan una inmersión completa en la sabana. El área norte del parque es menos accesible pero contiene multitud de atractivos. Las acacias dispersas de la sabana dejan paso aquí a los árboles mopani, alimento del gusano mopani -cocido, es una delicia gastronómica para los zulús- y del animal más grande de África, el elefante. También abundan las cebras, los impalas y las jirafas, y una avifauna extraordinaria. El viaje rumbo sur topa, a cien kilómetros, con la Klein Drakensberg o escarpadura de Drakensberg, un área de vastas panorámicas y cascadas como las Berlin. El Cañón del río Blyde es su enclave más famoso. A la reserva de Hluhluwe-Imfolozi se llega en cuatro horas por carretera a través de KwaZulu, la región zulú, y bordeando el pequeño estado de Suazilandia. El viaje hacia la costa del Índico es un despliegue de colinas verdes, casas de planta circular y campos de caña de azúcar. Esta reserva es un vergel gracias a las lluvias y al río Mfolozi y sus afluentes. Para los interesados en la gran fauna africana, su nombre se asocia al rinoceronte blanco pues, desde 1960, el número de ejemplares no ha parado de aumentar, e incluso se han exportado a otras reservas. Aquí se impone una visita al lago Santa Lucía, Patrimonio de la Humanidad desde 1999. En los lagos y manglares de este parque habitan aves zancudas y cocodrilos, mientras que en sus 220 kilómetros de costa, las tortugas entierran sus huevos y es posible avistar ballenas. El parque Ukhahlamba-Drakensberg se encuentra a unas tres horas de camino de Hluhluwe-Imfolozi. La cordillera de Drakensberg, frontera natural entre Lesoto y Sudáfrica, es una de las maravillas paisajísticas del continente. Su cadena de picos con más de 3.000 metros de altitud se divisa desde la distancia. La gran extensión del parque (243.000 Ha) y la inexistencia de una carretera que conecte los principales enclaves, hace aconsejable centrar la visita en una zona.

La República Sudafricana es el país más meridional de África. Pretoria es la capital administrativa; Ciudad del Cabo, la legislativa; y Johannesburgo, su mayor urbe. El artículo recorre los paisajes más espectaculares del nordeste del país, el corazón del territorio zulú.

A TENER EN CUENTA
Sólo se precisa el pasaporte para estancias inferiores a 90 días. Existe un total de once lenguas oficiales, pero las mayoritarias son el inglés y el afrikáans. La moneda es el rand y la diferencia horaria con España es de una hora más. No se prescriben vacunas, aunque se aconseja tomar profilaxis contra la malaria. El verano austral se extiende de noviembre a febrero. Conviene incluir en el equipaje ropa cómoda para los safaris y repelente contra los mosquitos, abundantes en los parques.

LLEGAR Y DESPLAZARSE
Desde Madrid y Barcelona parten vuelos directos a Johannesburgo, el principal aeropuerto internacional. Para recorrer los parques lo más adecuado es alquilar un todoterreno en una agencia local; puede ser con un guía-conductor (www.parks-sa.co.za). Existen líneas de autobús que operan entre los principales destinos turísticos y trenes panorámicos de lujo como el Rovos Rail (www.rovos.co.za), que cubre la ruta de Johannesburgo a Durban.

ALOJAMIENTO
En los parques y reservas abundan los campamentos con cabañas y bungalós. Una fórmula más exclusiva son los lodges, establecimientos de arquitectura tradicional, integrados en la naturaleza. Los rondavels son casas redondas con tejados de paja, típicas del Kruger. La mayoría ofrecen, además del alojamiento, actividades, paseos guiados y safaris.

GASTRONOMÍA
Lo más destacado de la cocina autóctona son los platos a base de carnes de búfalo, impala, kudu o cocodrilo. Son típicos el potjies (guiso de verduras y carne), el bbotie (con carne muy condimentada) o el biltong (un tipo de carne seca).

JOHANNESBURGO
Es el mayor centro de negocios de Sudáfrica. Su esplendor llegó en el siglo XIX cuando se descubrieron minas de oro, hoy agotadas. El centro se organiza en una cuadrícula, por lo que es fácil orientarse; conviene ir acompañado de un guía para visitar algunas zonas. Es imprescindible un paseo por el barrio de Soweto, donde se visita la casa de Nelson Mandela. Entre los museos destacan el del Apartheid y el Museum African, que repasa la historia de la ciudad (www.joburg.org.za).

P. N. KRUGER
Este parque nacional se localiza a 415 km de Johannesburgo. Con una extensión de dos millones de Ha, es el mayor del continente y el que posee más especies animales. Además de los Big Five (león, leopardo, elefante, búfalo y rinoceronte), es el hábitat de un centenar de mamíferos, otros tantos reptiles y 507 especies de aves; los momentos más provechosos para atisbarlos son al amanecer y al atardecer. El parque tiene diez accesos, siendo los principales Skukuza y Nelspruit. Es necesario pagar una entrada por persona y por vehículo. Cuenta con 2.000 km de pistas articuladas a partir de un camino central. La visita puede ser por libre –siempre que no se baje del coche– o contratar en las oficinas del parque excursiones guiadas, algunas de varias jornadas. Vale la pena desplazarse hasta la escarpadura o Klein Drakensberg, 100 km al sur de Kruger. Esta zona es un espectáculo de cascadas y cañones como el del río Blyde.

P. N. HLUHLUWE-IMFOLOZI
Esta reserva está 445 km al sur de Kruger. Su extensión de 96.000 Ha suma la unión de dos parques que destacan por sus bosques y ríos. Una única entrada vale para ambos. En el campo base de Hilltop Camp organizan rutas a pie y excursiones en bote por el río Mfolozi y por el lago Santa Lucía. Entre su rica fauna destaca el rinoceronte blanco, además de nyalas, impalas, ñus, elefantes y hasta 300 especies de aves.

UKHAHLAMBA-DRAKENSBERG
Las cumbres de este parque nacional, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2000, separan Sudáfrica y Lesoto. Existen diversas formas de explorarlo, desde escalada a paseos en helicóptero, pasando por rutas senderistas, más accesibles. Se recomienda visitar el museo de la reserva, en el pueblo de Winterton. En sus límites, una decena de reservas protegen sus principales enclaves, como el Cathedral’s Peak, cima de 3.000 m. Al norte está el P. N. Royal Natal, con el Anfiteatro, un acantilado de 8 km por donde salta la cascada Tugela, con 850 m de caída (www.drakensberg.org.za).

POBLADOS ZULÚS
En la Región Kwazulú, entre la cordillera Drakensberg y la ciudad de Durban, varios poblados ofrecen visitas guiadas y representaciones de rituales y danzas. Se han reconstruido parcialmente dos de las capitales zulús más importantes, una en Mgungunloum, la otra en Ondini. Shakaland es el poblado mejor preparado para los visitantes; también destacan los de Dumazulu, junto a Hluhulwe, e Isithumba, cerca de Durban (www.shakaland.com).

BIBLIOGRAFÍA
Guía: Sudáfrica. Guías Audi. National Geographic, 2009.

MÁS INFORMACIÓN
Embajada de Sudáfrica en Madrid. Tel. 914 363 780.
Internet: www.africatourism.com.
 


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