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| El Peloponeso, ruinas y pueblos costeros en la cuna de Grecia |
La península del Peloponeso, cuna de mitos y héroes épicos, es uno de los destinos más variados del Mediterráneo. Sus vestigios constituyen el eje de una ruta que también se detiene en localidades costeras y de montaña para saborear su cocina tradicional. Alrededor de la Acrópolis de Atenas se alza una bulliciosa ciudad moderna donde es fácil encontrar terrazas para degustar los espaguetis con langosta (‘astakomakaronada’). La presión de los barrios de Plaka y Psiri, de moda entre los más jóvenes, disminuye a medida que las ásperas rocas se hacen con el recinto arqueológico, cuya entrada la flanquean unos poderosos propileos. Entre el orden dórico del Partenón y el jónico del Erecteión con las célebres cariátides, se muestra la opulencia de una época gloriosa. Por otro lado, el Museo Arqueológico Nacional de Atenas es hoy el más completo en piezas de la Grecia clásica y antigua. A poca distancia de la Acrópolis se localiza el ágora romana, el centro social y político de la capital griega bajo el dominio de Roma. Atenas es la primera etapa del viaje en busca de las raíces de la civilización griega. La isla de Salamina, de referencias épicas por la batalla naval que atenienses y persas disputaron hace 2.500años, queda atrás cuando la autopista bordea el golfo de Megara rumbo al istmo de Corinto -a 80 kilómetros-, el único paso por tierra con el Peloponeso. Su famoso canal es tan estrecho que los barcos parecen encallados entre sus paredes. El templo de Apolo (siglo IV a.C.) de la antigua Corinto y la fortaleza de Acrocorinto, la colina que se alza a su espalda, dan una idea de la importancia que tuvo la ciudad en la antigüedad; llegó a tener 750.000 habitantes y su puerto era frecuentado por mercaderes de todo el Mediterráneo. El viaje prosigue por una serpenteante carretera de costa, y en un par de horas se llega a Epidauro, «la de los buenos viñedos», como dijo Homero en el siglo VIII a.C. Su teatro, erigido cinco siglos después, es un colosal edificio con capacidad para 14.000 espectadores. Micenas, capital de la civilización que entre 1500 y 1100 a.C. tomó el relevo a Creta como centro de poder se localiza a 55 kilómetros al oeste de Epidauro. El comerciante alemán Heinrich Schliemann (1822-1899) excavó Micenas en busca de la memoria de Agamenón, el jefe de los aqueos que, según la leyenda, vencieron en Troya. Mientras se recorren las calles de Nauplia, a 22 kilómetros de Micenas, hay tiempo para tomar un ‘uzo’, el anís griego, en un café o ‘taverna’ con terraza. Una carretera que sigue la costa a lo largo de 200 kilómetros desemboca en Monemvasia, situada en un peñón a 300 metros de altura. Un laberinto de casas con huerto y de iglesias bizantinas se arracima al pie de una peña rocosa. Una jornada de ruta conduce por el norte hasta Mistra, el último reducto bizantino del Peloponeso frente a la invasión turca del siglo XV. Sobre la ladera del monte Taigeto se levantan las ruinas silenciosas de la antigua ciudad fortaleza, fundada en 1249 por el caballero franco Godofredo de Villehardouin. La ciudad de Olimpia, uno de los lugares más famosos y sagrados de la mitología griega, se sitúa al final de este viaje por el Peloponeso. Rodeadas por un paisaje de viñas, granjas y sembrados, las ruinas preservan el magnetismo que las hizo célebres en la Antigüedad, desde que en el año 776 a.C. se celebraran las primeras pruebas atléticas.
El viaje por la península del Peloponeso, la región más meridional de la Grecia continental, ofrece un doble aliciente cultural y natural. Pueblos costeros y ruinas milenarias marcan esta ruta por la cuna de la civilización mediterránea.
A TENER EN CUENTA
Para viajar a Grecia sólo se precisa el documento nacional de identidad. La moneda en curso es el euro y el idioma oficial, el griego. La diferencia horaria con España es de una hora más. La primavera, con temperaturas de 20º C, es la mejor época.
LLEGAR Y DESPLAZARSE
Compañías regulares y de bajo coste vuelan a Atenas desde varias ciudades españolas. El aeropuerto cuenta con conexión de autobús y metro hasta el centro; también hay servicio de taxi. El coche de alquiler es la opción más cómoda para realizar este viaje, aunque hay autobuses que conducen a Corinto, puerta del Peloponeso (www.ktel.org).
ALOJAMIENTO
Existe una amplia oferta que incluye desde hoteles de lujo en algunas ciudades, a apartamentos y habitaciones en casas privadas y rurales. Tienen especial encanto los hoteles familiares y de arquitectura tradicional (www.greekhotel.com).
ATENAS
La joya arquitectónica de la capital griega es la Acrópolis (siglo V a.C.), el recinto arqueológico más importante de Grecia y Patrimonio de la Humanidad desde 1987. Para visitar el conjunto hay que pagar entrada. En cambio, el Museo de la Acrópolis es de libre acceso; recientemente inaugurado, conserva las mejores esculturas y frisos hallados en el yacimiento. Otro enclave arqueológico de interés es el Ágora (metro Atenas-El Pireo) que, entre el siglo VI a.C. y el año 267, concentró la actividad social de la ciudad.
CORINTO
La ciudad se localiza en el istmo de Corinto, punto de unión entre la península del Peloponeso y la Grecia continental. El canal que lo atraviesa para unir el golfo de Corinto y el de Megara es unaobra de la ingeniería del siglo XIX, con 6 km de largo y sólo 23 m de ancho. El yacimiento de la vieja Corinto se remonta al año 2000 a.C., aunque su esplendor llegó en siglo VII a.C., cuando se convirtió en un importante puerto comercial. El templo de Apolo (siglo V a.C.) es su vestigio más antiguo.
MICENAS Y EPIDAURO
En el nordeste del Peloponeso se halla la cuna de la civilización micénica, Micenas, que dominó la región entre los años 1500 y 1100 a.C y sentó las bases de la Grecia posterior.
El acceso a la ciudadela se realiza por la Puerta de los Leones y en su interior son relevantes las tumbas del Círculo A y el Palacio Real.
A 70 km se localiza Epidauro. Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1988, alberga un teatro del siglo IV a.C, con capacidad para 14.000 espectadores; en verano acoge el Festival Helénico de teatro y música. Al sur están el santuario de Asklepios, de la misma época, y el Museo Arqueológico, que contiene objetos de la antigua Epidauro.
EL LITORAL ESTE
La localidad portuaria de Nauplia es un lugar idóneo para descansar y explorar la zona. Fue la primera capital de la Grecia independiente y guarda monumentos significativos de su época antigua: los fuertes Palamidi y Bourtzi, símbolos de los dominios veneciano y turco, respectivamente (www.nafplio-tour.gr). Monemvasia se halla 170 km al sur de Nauplia. Sus calles empinadas atesoran más de 40 iglesias bizantinas. Una senda sube por la colina donde se asienta el fuerte medieval.
EL LITORAL SUR
Vathia es uno de los pueblos más bonitos de la región montañosa de Mani. La carretera que recorre la costa de esta península conduce a Kalamata, el mayor centro comercial de la península. Tiene un bonito paseo marítimo y un puerto repleto de tascas. Kalamata es una buena base para visitar las ruinas de Mistras, a 52 km. Esta ciudad bizantina conserva fortalezas, palacios, iglesias y monasterios, y en 1989 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En la península de Messina, destaca la localidad de Koroni, con sus callejones, playas y vestigios bizantinos como la iglesia de Santa Sofía.
OLIMPIA
Importante centro religioso desde el siglo X a.C, y cuna de los Juegos Olímpicos, es uno de los yacimientos más significativos de la antigua Grecia además de Patrimonio de la Humanidad. Entre sus restos destacan el templo de Zeus (siglo V a.C) y el Estadio Olímpico. En el Museo Arqueológico se conservan piezas de gran interés como las estatuas encontradas en el templo de Zeus (www.olympia-greece.org).
GASTRONOMÍA
La especialidad más recurrente del Peloponeso es la horiátiki, una ensalada elaborada con tomate, pepino, queso feta y aceitunas de Kalamata. Otras especialidades locales son el gemistá (tomates rellenos de arroz), los dolmades (hojas de vid rellenas de carne), el souvlaki (brocheta de cordero) y las keftédes (albóndigas con menta y orégano).
BIBLIOGRAFÍA
Guía: Grecia. Guía Total. Ed. Anaya Touring, 2009.
Narrativa: Verano griego, 4000 años de Grecia cotidiana. Jacques Lacarrière. Ed. Altair, 2009
MÁS INFORMACIÓN
Oficina de Turismo de Grecia en Madrid. Tel. 915 484 890.
Internet: www.greek-tourism.gr.
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